La primera parte de Sandro, la nota positiva

  • El canario entró en el once debido a la lesión de Correa 

El partido de ayer dejó muchas notas negativas sobre las que reflexionar de cara al final de la temporada. El Sevilla dominó y no concretó en la primera mitad y en la segunda bajó los brazos con pasmosa facilidad, dejando que el Celta le endosase una nueva goleada que deja muy tocada la moral de los jugadores rojiblancos de cara a este tramo crucial de la temporada.

Las rotaciones de Montella no dieron el fruto esperado y el partido se tornó en pesadilla conforme pasaban los minutos. La única nota positiva del encuentro fue la primera mitad realizada por Sandro. Antes del comienzo del partido, Correa se caía del once debido a unas molestias. El técnico italiano decidió alinear a Sandro por delante de Nolito y el canario respondió. Volvía a la titularidad de forma merecida. En los últimos minutos ante el Bayern de Múnich, el ex del Barcelona, dejó detalles interesantes y la seguridad de lanzarse hacia la portería contraria. En Vigo lo volvió a demostrar, aunque nuevamente sin fortuna.

Suya fue la primera gran ocasión del partido. El balón quedó muerto dentro del área del Celta de Vigo. Sandro fue el más rápido y se hizo con la pelota aunque su disparo fue defectuoso y acabó siendo blocado por Sergio, el mejor del Celta junto a Iago Aspas en el día de ayer. Antes del primer tanto local, Sandro se atrevió en el uno contra uno, dribló, desbordó y generó ocasiones de peligro. Tras el gol en propia meta de Arana, Sandro tuvo otra gran ocasión. Empalmó un buen disparo que rebotó en la pierna de Wass y acabó topándose con la pierna de Sergio, totalmente vencido. Se asoció bien con sus compañeros y combinó constantemente. En la segunda mitad, con el bajón del equipo, bajó también él. Se contagió del mal hacer de sus compañeros. Buenas sensaciones de un futbolista que se puede rescatar para el final de temporada y que haría mucha falta a un Sevilla alicaído. Sandro, la única nota positiva.

 

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